Estuvimos en visita en 4x4 con comida posterior, y fue una bonita experiencia. Nada más llegar, churros para entrar en calor y explicación del museo con Míriam, que estuvo siempre muy atenta.
Después, en la visita a los toros, tuvimos la suerte de que nos guió Victorino, que nos explicó los entresijos de la dehesa y del cuidado de los toros.
Posteriormente, comimos en la finca un menú taurino muy rico.
Fue todo muy interesante, para repetir!
Enhorabuena por el indulto de Madero!
Jesús y Paloma
Un amigo nos lo recomendó, hemos reservado la visita VIP para cuatro personas. Ha sido una experiencia fenomenal. Una visita, muy acogedora por parte de Miriam y su padre. Un día inolvidable. Suerte.
Templo del toro bravo, quien no pase por aquí, no habrá vivido una experiencia única; ver la cuna de la valentía.....
Es un sitio diferente a lo que yo había visto pasamos un día especial
Disfrutamos muchísimo viendo al toro en libertad ,y sus contumbres .la atención de Miriam fue inmejorable muchas gracias por la experiencia y se lo recomiendo a todo el mundo
Gracias a Miriam por este día conmemorativo. Visita hoy 14 de mayo de 2023
Maravillosa la experiencia. Una excursión y visita estupenda. Inmejorables trato y atención de todo el personal.
Muy recomendable la visita. Visitamos los caballos, el museo y luego nos llevaron a la finca para ver los toros y el trabajo de los vaqueros, para acabar en el restaurante degustando un magnífico guiso de toro. Muy bien atendidos en todo momento por Miriam Martin, nieta de Victorino.
Un verdadero placer adentrarse en la dehesa extremeña y disfrutar de este tesoro. Tuvimos un día espléndido, sol radiante y cielo despejado para ver al toro de lidia en su hábitat. Durante la visita nos acompañó Pilar, muy buena…
Visita turística al templo de la mejor ganadería del toro bravo español, con total transparencia y que no falta ningún detalle gracias al maestro David... Digno de nuestra cultura y admirable los métodos naturales que hacen el éxito de la raza A, M y U. 100 % recomendable, gran trato familiar y comida exquisita
Trato excelente y gente maravillosa
Una experiencia inolvidable. Para entender la tauromaquia, una visita de este tipo es imprescindible. Conocer una ganaderia como la de Victorino, visitar la finca y escuchar su historia de manos de su hija(nieta) no tiene precio. Y lo que…
Maravillosa experiencia. Gracias DAViD por el trato tan maravilloso que recibimos antes y durante la visita .
Una visita preciosa y muy bien guiada! Además pudiendo disfrutar de un tentadero!
Muy recomendable
Merecida visita al arte taurino. En un enclave excepcional.sumado a un trato familiar.
Mi marido y yo hemos hecho la visita VIP, tanto a la Finca Monteviejo, como a Las Tiesas de Santa María. En la primera pudimos aprender y contextualizar el trabajo que desde hace décadas viene realizando la familia Martín. Lo cierto es que en la parte del museo impresionan los centenares de reconocimientos y premios, nacionales e internacionales, que la Ganadería Victorino Martín viene recibiendo. En Las Tiesas pudimos ver de cerca el cuidado y la situación de los toros. Nos explicaron los elementos que hacen de esta Ganadería un referente en la cría del toro de lidia, basados en el cuidado permanente de la dehesa y de todo el ganado que en ella habita. Aunque no somos conocedores del sector, nos ha resultado imposible no ilusionarnos con este proyecto familiar, que se encuentra a caballo entre la segunda y la tercera generación, y que combina los nobles valores de la tradición con los retos de innovación del mundo actual. Sin duda, nos ha quedado claro que solo una persona dedicada al campo es capaz de dar lo mejor a la naturaleza y a los animales. Las personas que trabajan en agricultura y/o ganadería son las que más valoran, quieren y cuidan a los animales, así como al espacio natural que los rodea. Sin duda, me han hecho replantearme muchas ideas preconcebidas.
A las visitas se añade la gastronomía local, que no faltó en ningún momento. La carne de toro era espectacular. Y lo que más me gustó es que no tuvieron ningún reparo en compartir su mesa familiar con nosotros. La hija de Victorino Martín, Miriam, nos hizo la visita completa durante más de seis horas y compartió la mesa familiar con nosotros para comer. Atendió con gran paciencia a todas nuestras dudas y preguntas. Un encanto de chica. También nos atendió de manera muy cálida su padre, que no dudó en comentarnos interesantes detalles sobre los proveedores que tiene en nuestra región de origen (Cantabria).
La experiencia es altamente recomendable, no te deja indiferente y el ambiente es siempre acogedor. Muchas felicidades a Victorino y a Miriam por su cercanía, amabilidad y disponibilidad. Felicidades a Alan también, el vaquero que nos explicó con detalle el trabajo en la finca. Un chico que nos ha transmitido su profesionalidad, su conocimiento del medio y que no ha tenido problema en venir del otro lado del país para trabajar a una de las mejores ganaderías del país.
Es una iniciativa que considero imprescindible para acercar la cultura relacionada con el ganado bravo a todos los públicos.
Creo que una parte del futuro de nuestra fiesta nacional pasa por dar a conocer el ciclo de vida del ganado desde el campo. Ayuda a comprender mejor todo lo que rodea a esta parte de la historia de España.
En Victorino ofrecen un producto turístico innovador, necesario diría yo, que conjuga naturaleza con historia y gastronomía. Y tienen una grandísima virtud: la sencillez y cercanía. Son una familia encantadora, te hacen sentir como en casa. Comer en la Finca Las Tiesas tiene un encanto especial.
Muchas gracias a Miriam y a seguir progresando.
Visita imprescindible para todos los que pasen unos días en el norte de Cáceres.
Buen sitio para pasar el día!
Excepcional la finca y las atenciones
Una experiencia genial, muy buen trato totalmente familiar pero cuidando cada detalle. Hicimos la visita a la finca con tentadero y salimos encantados!
Acabo de terminar de hacer la visita. Y me ha parecido impresionante y Mirian no puede ser más profesional y amable. Gracias porque mi hijo se va con pena con ganas de volver. Gracias por ese detallazo.